Escrito por Beatriz Martínez

tiznao-de-valdepenasIngredientes para seis personas

Dos cabezas de ajo, un manojo de cebolletas o tres cebollas blancas medianas, 1 k de tomates maduros, dos pimientos choriceros, ½ k. de bacalao salado, aceite de oliva virgen extra.

Preparación

Para preparar este plato tienes que disponer en tu cocina de una plancha de asar, da igual sea eléctrica o el suplemento para poner en los fuegos de gas. En su defecto, puedes usar el horno para asar los ingredientes.

Tenemos que pasar por la plancha o el horno, hasta que queden dorados, las cebolletas o cebollas, los ajos pelados y el bacalao lavado, pero sin desalar. Reservamos los ajos y la cebolleta cuando estén y los picamos en trozos pequeños.

Sacamos de la plancha o el horno el bacalao y lo ponemos en un colador que sumergimos en un recipiente con agua del tiempo para desalarlo y lo vamos desmigando para quitar las espinas. Sacamos las lascas de bacalao con el colador y lo volvemos a poner en agua dos o tres veces más, hasta dejarlo desalado, pero sabroso. En encontrar el punto justo de desalado estriba el sabor peculiar de este plato.

Escalfamos los tomates dándoles un corte en cruz por la parte de abajo, así no se estallan y son más fáciles de pelar. Cuando veamos que se empieza a desprender la piel por las esquinas del corte, los sacamos, pelamos y trinchamos en trozos pequeños.

Echamos las cebolletas, tomate y ajos en una cacerola. Troceamos con las manos encima de esta mezcla los pimientos choriceros, teniendo cuidado de ir apartando las semillas; no importa que estén secos pues se hidratarán con los jugos. Echamos el bacalao desmigado y cocemos durante 10’. No debe quedar excesivamente caldoso por los jugos del tomate, que tienen que quedar reducidos, pero el tomate a medio hacer.

Dejamos enfriar porque este plato se sirve frío, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima.