Escrito por La Garbancita Ecológica

 

Ingredientes

  • ¼ Kg de garbanzos
  • Cebolla pequeña
  • 1 ajo
  • Tahina (crema de sésamo)
  • Zumo de limón y medio
  • Aceite
  • Sal, comino y pimentón dulce

 

Preparación

Se remoja ¼ Kg de garbanzos al menos 12 horas con una cucharadita de sal y una pizca de bicarbonato. Se lavan y se cuecen junto con media cebolla picada, una cucharada de cominos enteros, una cucharadita de sal y un ajo sin pelar. Cocer 4 minutos en olla rápida o 2 horas y media a fuego lento. Se retira el ajo y se guarda el agua de cocción. Si no se quiere incorporar la cebolla, pueden meterse previamente los garbanzos en una red para separarlos más fácilmente.

 

En caliente, se tritura junto con el zumo de un limón y medio, 2 cucharadas de aceite, media cucharadita de comino molido, ½ diente de ajo y 1 cucharada y media de tahina (crema de sésamo). Se añade el caldo si queda demasiado sólido y se va rectificando de sal. (El caldo sobrante puede utilizarse para una sopa).

Se presenta en un plato llano, extendido. Se espolvorea pimentón dulce y/o comino molido (por separado). Añadir un chorro de aceite por encima.

 

Propiedades de los ingredientes

El garbanzo es rico en proteínas, almidón y lípidos (más que las otras legumbres) sobre todo de ácido oleico y linoleico, que son insaturados y carentes de colesterol. Igualmente, es un buen aporte de fibra y calorías. A pesar de la riqueza en proteínas, el garbanzo no incluye todos los aminoácidos esenciales (no sintetizables por el cuerpo humano), por lo que es aconsejable completar las recetas de garbanzos añadiendo a los platos pastas o arroz – una combinación que sí incluye en una sola comida todos los aminoácidos esenciales. Hay que señalar su valor diurético, su capacidad para favorecer el tránsito intestinal (debido al alto nivel de fibras que contiene), su valor energético. Por su bajo contenido en sodio permite ser incluido en dietas de control de la hipertensión.

 

La tahina, tahin o tahini es una pasta hecha a partir de semillas de sésamo molidas. Es esencial para el “hummus” (puré de garbanzos) y para el “babaganuch” (puré de berenjena). Puede tomarse también untada en pan y aliñada, y con frecuencia se diluye en zumo de limón y agua, con adición opcional de ajo, para formar una salsa que acompaña diversos platos, como las brochetas de carne (los llamados pinchos morunos), la carne asada (shawarma), las croquetas de garbanzos o habas (faláfel), ensaladas, etc.

 

Si bien tiene muchas calorías, el sésamo aporta lecitina, que ayuda a reducir y controlar los niveles de colesterol. Por su alto contenido en calcio se aconseja durante el embarazo y la menopausia. También aporta hierro y zinc, por lo que la medicina oriental lo considera eficaz para prevenir la infertilidad masculina. Posee potasio, fósforo, magnesio, cobre, vitaminas del grupo B y E.

 

El comino es estomacal, carminativo (evita la formación de gases) y sedante. Su aceite esencial provoca relajación muscular. Se recomienda infusiones para acrecentar la leche en las madres lactantes.