Escrito por Pilar Galindo

Ayer 19 de junio, un año después de que Andrés Carrasco dejase como legado y contribución póstuma la Declaración Latinoamericana por una Ciencia Digna – Por la prohibición de los transgénicos en Latinoamérica (16-6-2014) se ha constituido la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza en América Latina.

Su Declaración apuesta por:

a) “fortalecer las instituciones e iniciativas enfocadas en el estudio de sistemas complejos desde una perspectiva holística, abriendo las ciencias a los métodos epi-disciplinarios, así como al diálogo de las ciencias con otros saberes”;

b) “Como los sistemas científico-tecnológicos son también generadores de amenazas sociales y ambientales, es imprescindible desarrollar análisis integrales y críticos de sus procesos y aplicaciones. Al respecto debe enfatizarse el imperativo ético de aplicar los principios de prevención y precaución en las situaciones y contextos pertinentes”.

c) “Promover análisis desde la filosofía y las ciencias sociales acerca de los impactos de la ciencia y la tecnología en la sociedad y en la naturaleza”;

d) “Analizar de manera crítica las teorías y prácticas científicas para modificar las relaciones de poder. Rechazamos las ideologías que fomentan actitudes y tendencias mercantilistas, mecanicistas, reduccionistas, sexistas, racistas y elitistas, muchas de las cuales permean los lenguajes, códigos de comunicación y conceptos que subyacen en las teorías y prácticas científicas”.

e) “Imprescindible que todo proceso de generación y aplicación de tecnologías en la sociedad sea convalidado por la licencia social y ambiental correspondiente, fruto de legítimos procesos participativos que tengan como eje el respeto por las culturas, los territorios, los mecanismos de decisión y los sistemas sociales locales.

Enumeran 9 compromisos y estrategias para una Agenda Común entre los que destacamos:

a) Revisar los conocimientos científicos sus aplicaciones y sus riesgos para la sociedad y la naturaleza desde una perspectiva epidisciplinar que significa superar la actual división cartesiana y estanca de las disciplinas científicas;

b) analizar crítica y propositivamente las políticas públicas y el papel de las corporaciones, en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la forma de evaluación y legitimación del trabajo científico y los métodos, contenidos y propósitos con que se forman los nuevos investigadores;

c) producir informes científicos alternativos a aquellos elaborados desde la ciencia hegemónica

d) Apoyar y fortalecer a los trabajadores de la educación y la salud, las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos sociales y comunidades locales en sus procesos de resistencia contra el saqueo, la contaminación en sus territorios y destrucción de los ecosistemas

e) Promover la formación de nuevos científicos con conciencia de sus responsabilidades éticas y sociales, con capacidades críticas y autocríticas, abiertos al trabajo epidisciplinario, otras prácticas cognitivas y al diálogo de saberes.

Destacamos entre sus propuestas:

– la urgente prohibición absoluta de todo Organismo Genéticamente Modificado por ser una tecnología basada en supuestos falaces y anacrónicos de la lógica científica que constituye un verdadero plan de exterminio de culturas, saberes y pueblos.

– prohibición total de agrotóxicos y el monocultivo extractivista en el que se asienta y transición a un modelo de producción agroecológica

– Frente al extractivismo minero y hidropetrolífero, avanzar en generación y distribución de energía descentralizada que no genere dependencias.

-Frente al avance de la resistencia microbiana, urge cambiar la metáfora de la guerra en la relación seres humanos-gérmenes por una metáfora más ecológicamente fundamentada, que incluya el punto de vista de los gérmenes sobre la infección.

Desde la Garbancita Ecológica felicitamos a la Unión de Científicos recién constituida y a tod@s l@s compañer@s de Andrés Carrasco que han hecho posible esta confluencia y cooperación. Hace falta, más que nunca, una investigación científica al servicio del pueblo desde una mirada epidisciplinar que se ponga al servicio de los movimientos de lucha contra la mercantilización, privatización y envenenamiento de la vida.

Puede leerse la declaración completa en: Biodiversidad en América Latina y El Caribe

Pilar Galindo