Escrito por Fernando Palacios

Proyecto residuos cero 01La gestión de residuos urbanos en Madrid se realiza mediante procesos que permiten obtener el máximo beneficio económico a las empresas privadas impli­cadas. No se cumple la legislación vigente (Ley 22/2011 de residuos y suelos conta­minados) puesto que se realizan procesos que emiten sustancias peligrosas para la salud de las personas y el medio ambien­te. Los residuos de Madrid capital y Argan­da del Rey (cerca de un millón trescientas mil toneladas/año) se tratan conjunta­mente en el complejo de Valdemingómez donde existen 3 plantas de separación, tres vertederos (uno de ellos en fase de desgasificación), una incineradora de resi­duos para producir energía eléctrica, una planta para compostaje, dos plantas de biometanización y una incineradora de gas de vertedero y de biometanización para producir energía eléctrica.

La jerarquía de residuos: incluida en la Ley mencionada establece que, estos, se deben gestionar con el siguiente orden de más a menos prioridad: reducir, reutilizar, reciclar, valorizar energéticamente (si está justificado para conseguir un mejor resul­tado medioambiental global) y eliminar en

vertedero. Sin embargo, en Valdemingó­mez la jerarquía no se tiene en cuenta. Las dos opciones prioritarias (reducir y reuti­lizar) se ignoran. En cuanto a las otras, se recicla un 25 % de los residuos, se incinera un 20 % y se deposita en vertedero el otro 50 %. Sin embargo, las cifras de reciclado que aporta la Dirección General de Valde­mingómez en su memoria anual de 2012 no son convincentes porque una buena parte de la materia orgánica se utiliza para bio­metanización en lugar de para compostaje, y las tortas resultantes no se compostan.

De las cerca de doscientas cincuenta mil toneladas de re­siduos que se incineran al año unas sesenta mil son plásticos y la incineración de estos emi­te sustancias altamente tóxicas que en su mayor parte no se controlan, por ejemplo buta­dieno, benceno, benzopireno, naftaleno, fenantreno, estireno, tolueno, ftalatos, metales pe­sados, cianida de hidrógeno, isocianatos, bisfenol, dioxinas bromadas, hidrógeno bromado, dioxinas cloradas, etc.

Deficiencias, amenazas e ilegalida­des: Por ser una instalación ya existente en el momento de la tramitación de las Autorizaciones Ambientales Integra­das, la Comunidad de Madrid no exigió a la planta de incineración de residuos de Las Lomas situada en Valdemingómez una evaluación de impacto ambiental, a pesar de que incineran 8 veces más residuos (casi 800 toneladas/día) que los que en la Ley de Impacto Ambiental de la Comunidad de Madrid establece como límite (100 toneladas/día) para que sea obligatoria una Evaluación de Impacto Ambiental por el procedimien­to ordinario.

Estos hechos causan alarma, ya que de construirse hoy en día la incineradora de residuos sería exigida la evaluación de impacto ambiental. La falta de esta eva­luación supone de relieve que no se ha realizado un estudio para identificar las sustancias que se emiten y, consecuen­temente, no existen medidas específicas de control de esas sustancias para garan­tizar la seguridad de las personas y del medio ambiente.

Por otra parte en, Valdemingómez no se ha realizado una evaluación de las reper­cusiones ambientales teniendo en cuenta por un lado la acumulación con otros pro­yectos y por otro, que se trata de un área con gran densidad demográfica (este re­querimiento lo establece la Directiva 97/11/CE del Consejo de 3 de marzo de 1997).

Aunque el complejo de Valdemingó­mez está constituido por varias instalacio­nes, en realidad es una única instalación ya que todas las plantas que lo componen se encuentran muy próximas y realizan actividades relacionadas entre sí (el con­cepto de instalación lo explica así la Ley 16/2002 de Prevención y Control Integra­dos de la Contaminación en el apartado de Definiciones). Bajo su criterio, la Co­munidad de Madrid otorga a cada planta una autorización separada. Por tanto, las emisiones permitidas a todas las plantas, superan ampliamente las que se permiti­rían si fuera considerada como una única instalación. Este exceso de emisiones pe­ligrosas concentradas en una zona repre­senta una situación grave.

Otro aspecto de preocupación es que la Comunidad de Madrid esté tramitando actualmente la Autorización Ambiental Integrada de la planta de biometanización de La Paloma. La actividad de esta planta no es una prioridad ya que la materia or­gánica se debe dedicar a compostaje aero­bio. Se produce gas de biometanización y se incinera para producir energía eléctrica lo que tiene un resultado medioambiental muy negativo debido a la acumulación de las emisiones peligrosas de biometaniza­ción e incineración. Una alternativa sería depurarlo para su incorporación a la red gasista pero no es este el objetivo de la planta, ya que, de los 19 millones de me­tros cúbicos normales de gas de biome­tanización que se producen en Valdemin­gómez cada año, sólo se depura un millón para incorporarlo a la red gasista.

Evaluación de los daños

Proyecto residuos cero 04Madrid capital apenas sufre los efec­tos de la gestión del complejo de Valde­mingómez que se encuentra situado en la zona sur. En esta zona, el 30 % del tiempo anual son calmas de modo que las emi­siones afectan principalmente al entorno inmediato (radio de 4-5 km), es decir a la Cañada Real y al ensanche de Vallecas. También afectan a Rivas Vaciamadrid, puesto que durante un 25 % del tiempo anual los vientos soplan hacia el noreste, a Perales del Río, Getafe y Pinto porque durante un 17 % del tiempo anual el vien­to sopla hacia el suroeste. Y a Vallecas de­bido a que, durante casi un 9 % del tiempo anual, el viento sopla hacia el norte.

Existe bastante bibliografía internacional sobre la toxicidad de las emisiones de los vertederos y la incineración de residuos. Por efecto de los vertederos se han descubierto patologías como bajo peso de los niños al nacer, niños nacidos muertos, anomalías congénitas, cáncer de vejiga y de otros tipos de cáncer incluidos el de cerebro e hígado, defectos del tubo neural y defectos cardíacos y defectos vasculares. En cuanto a los efectos de las incineraciones, los resultados de un estudio realizado en España por investigadores del Instituto de Salud Carlos III, ponen de relieve que, en un radio de 5 km alrededor de incineradoras e instalaciones para la recuperación o eliminación de residuos peligrosos, se produce mortalidad en exceso por cáncer en el total de la población (1,06), siendo esta cifra más alta en la población residente en la vecindad de las incineradoras (1,09). El estudio revela un exceso de tumores de pleura (1,71), estómago (1,18), hígado (1,18), riñón (1,14), ovario (1,14), pulmón (1,10), leucemia (1,10), colon-recto (1,08) y vejiga (1,08).También son relevantes los estudios realizados en Inglaterra sobre patologías producidas en la proximidad de incineradoras y otras fuentes de emisiones, que establecen que los niños con dirección de nacimiento y fallecimiento a menos de 5 km de las fuentes de emisiones tuvieron un riesgo dos veces más alto de contraer cáncer infantil que los niños cuyas familias vivían alejadas de las fuentes de emisiones. Los estudios realizados en Inglaterra señalan al butadieno (producido por incineración del polietileno y las gomas) como precursor del cáncer infantil.

Estrategia Residuos Cero en una Eco­nomía Circular

Proyecto residuos cero 06

Plano de Valdemingómez

La situación actual es lamentable, pero se ve luz al final del túnel. Después de años de espera,  algunas ciudades europeas pioneras han puesto en mar­cha proyectos municipales de Residuos Cero (Capannori, Argentona, Vrhnika). La Comisión Europea ha remitido en ju­lio de 2015 al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones un comunicado que recoge las bases para el desarrollo de un programa de Residuos Cero para Europa dentro de la Economía Circular. Una “economía circular” man­tiene el valor añadido de los productos el mayor tiempo posible y excluye los residuos. Funciona reteniendo los recur­sos en la economía cuando un producto ha llegado al final de su vida, de modo que puedan continuar utilizándose con provecho una y otra vez para crear más valor. La Estrategia Residuos Cero pone freno a la gestión de los residuos basa­da en la “economía lineal” que se funda­menta en la hipótesis de la abundancia, disponibilidad, facilidad de obtención y eliminación barata de los recursos.

La Economía circular

La Economía Circular «diseña» residuos e incluye la innovación en toda la cadena de valor, en lugar de basarse solamente en soluciones adoptadas al final de la vida útil de un producto. He aquí algunos ejemplos:

  • reducción de la cantidad de mate­riales necesarios para la prestación de un servicio concreto (aligeramiento del peso).
  • alargamiento de la vida útil de los productos (durabilidad).
  • reducción del consumo de energía y de materiales en las fases de producción y de uso (eficiencia).
  • reducción del uso de materiales peligrosos o difíciles de reciclar en produc­tos y procesos de producción (sustitución).
  • creación de mercados para mate­rias primas secundarias (recicladas) basados en normas, en la contratación pública, etc.
  • diseño de productos que sean más fáciles de mantener, reparar, actualizar, reelaborar o reciclar (diseño ecológico).
  • desarrollo a este respecto de los servicios necesarios para los consumidores (servicios de mantenimiento y reparación, etc.).
  • incentivación a la reducción de re­siduos y a la separación de alta calidad por parte de los consumidores;
  • incentivación de los sistemas de separación y recogida que reduz­can al mínimo los costes de reciclado y reutilización.
  • facilitar la agrupación de activi­dades para impedir que los subproductos se conviertan en residuos (simbiosis indus­trial).
  • estímulo de la oferta a los consumidores de una gama de opciones mejor y más amplia a través de servicios de alquiler, préstamo o uso compartido como alternativa a la propiedad de los productos, al tiempo que se salvaguardan sus intereses (en lo que respecta a los costes, protección, a la información, clausulas contractuales, aspectos de seguro, etc.).
  • Impulso de las ventajas económi­cas, sociales y medioambientales de una mejor gestión de los residuos municipales, por la Comisión Europea:
  • impulsar la reutilización y el reci­clado de los residuos municipales para que, en 2030 se llegue al 70 %;
  • aumentar para 2030 la tasa de re­ciclado de los residuos de envases hasta el 80 %, fijándose como objetivos interme­dios el 60 % para 2020 y el 70 % para 2025, adoptándose además objetivos para ma­teriales específicos;
  • prohibir para 2025 el depósito en vertederos de los plásticos, metales, pa­pel y cartón reciclables y de los residuos biodegradables; los Estados miembros se esforzarán por eliminar la práctica totalidad de los depósitos en vertederos para 2030;
  • continuar fomentando el desa­rrollo de mercados de materias primas secundarias de alta calidad, incluida la evaluación del valor añadido de los crite­rios de final del vertido para determinados materiales; y
  • aclarar el método de cálculo de materiales reciclados para garantizar un nivel elevado de reciclado de alta calidad.

Proyecto residuos cero 02Europa ha hecho importantes progre­sos en la conversión de los residuos en un recurso y en la promoción de formas sos­tenibles de gestión de los mismos, como el reciclado. Sin embargo, las actuacio­nes varían considerablemente entre unos Estados miembros y otros. Seis Estados miembros han eliminado ya eficazmente el depósito en vertederos de los residuos

municipales, reduciéndolo desde el 90% a menos del 5 % en los últimos 20 años y alcanzando tasas de reciclado del 85 % en determinadas regiones. En otros Estados miembros sigue depositándose en verte­deros más del 90% de los residuos y se recicla menos del 5 %.

Muchas regiones españolas se en­cuentran en esta última situación. Sin ir más lejos es lo que ocurre en las Manco­munidades del Este, del Sur y del Norte de Madrid. En Valdemingómez, como hemos visto, se recicla en torno al 20 % cifra muy baja. Gran parte del problema reside en la ineficacia de las Administraciones Au­tonómicas y Locales para abordar los te­mas de gestión de residuos. Por poner un ejemplo, los planes de prevención (reduc­ción) que son la base de los programas de residuos cero tenían que haber sido ela­borados por las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos antes de diciembre de 2013 y no lo han hecho.

¿Qué podemos hacer?

Sin participación de las Administra­ciones es más difícil desarrollar un pro­yecto completo de residuos cero. Sin embargo, a través de la participación ciudadana y la colaboración municipal se pueden iniciar de manera humilde estos proyectos. Con una buena separación en los hogares y una buena recogida do­miciliaria o traslado al punto limpio se puede reciclar mucho más y mejor. La materia orgánica se puede utilizar para compostaje doméstico o grupos de ve­cinos. Con máquinas de compostaje o instalaciones se puede hacer para co­munidades o municipios. Es posible abrir centros de reutilización para recogida de ropa, electrodomésticos, mobiliario, que se pueden reparar, si es necesario para su venta a precios asequibles. Esto puede dar lugar a actividades más es­pecializadas de reparación de muebles, tapicería, costura, electrodomésticos. Se puede instalar en los municipios tiendas de venta a granel sin perder la trazabili­dad y los ingredientes de los productos, tiendas de pañales reutilizables, esta­ciones de recarga auto-servicio para el suministro de leche. También se puede hacer una campaña de consumo de agua del grifo en lugar de mineral embotella­da, de supresión de cubiertos y platos desechables, distribución de bolsas de tela, recogida de tapones de corcho, etc. Se puede iniciar la recogida domiciliaria o traslado a los puntos limpios de bote­llas y duquesas de cristal enteras para que pequeñas empresas inicien nego­cios de limpieza, clasificación y retorno de envases a distribuidores y empresas. Las tintas y pegamentos de las etiquetas deben ser ecológicos y los pegamentos solubles al agua, como la goma arábiga. Las prácticas citadas pueden reducir en gran medida los envases y materiales que desechamos y ahorrar una gran can­tidad de energía que se emplea para fun­dir el vidrio.

LA CUESTIÓN PRINCIPAL ES EM­PEZAR YA EN TODAS PARTES PUES LAS INSTRUCCIONES EUROPEAS BÁSICAS SOBRE RESIDUOS CERO, LAS ESTRATEGIAS DE RESIDUOS CERO DE OTROS PAÍSES Y LA EXPE­RIENCIA DE PROYECTOS PILOTO YA SE ENCUENTRAN DISPONIBLES.

Proyecto residuos cero 03Fernando Palacios

MNCN (Museo Nacional de Ciencias Naturales) yCSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas)