Escrito por Araceli Borbolla

La fractura hidráulica o fracking es una técnica empleada para extraer gas natural de yacimientos no convencionales, caracterizados por la baja poro­sidad y permeabilidad de las rocas que lo contienen y por la escasa concentración del gas contenido.

Nos centraremos en el análisis del gas de pizarra o gas de esquistos, cuya explota­ción suscita actualmente un debate encen­dido en Europa y Estados Unidos. Este gas se encuentra atrapado en pequeños poros o burbujas, muchas veces microscópicas e inconexas, en estratos o capas de pizarra a mucha profundidad (desde los 400 a los 5000 metros).

La técnica que se utiliza para llevar a cabo la extracción, fractura hidráulica hori­zontal o fracking, consiste en hacer una per­foración vertical hasta llegar a una capa de pizarra y, a continuación, una perforación horizontal a través de ella, de entre uno y tres kilómetros de longitud. Para provocar pequeñas fracturas y liberar el gas, se uti­lizan explosivos y se inyectan, por etapas, miles de toneladas de agua a alta presión, mezcladas con arena y aditivos químicos (benzenos, xilenos, cianuros y otras sustan­cias, entre las que se encuentran elementos cancerígenos y mutagénicos).

Son muchos los impactos asociados a esta técnica. En el informe de Tyndall Centre, elaborado por la Universidad de Manchester, se citan los siguientes:

• Riesgos durante la perforación: Riesgos de explosión, escapes de gas, es­capes de ácido sulfhídrico y derrumbes de la formación sobre la tubería.

• Contaminación de acuíferos: Posibilidad de que una de las fracturas in­ducidas alcance un acuífero, contaminan­do el agua con los inyectados o y con el propio gas que se pretende extraer.

• Contaminación del aire: Muchos de estos aditivos son volátiles, pasando a la atmósfera directamente. El gas no conven­cional extraído está formado por metano en su mayor parte. Este es un gas de efecto invernadero mucho más potente en la at­mósfera que el propio CO2 y unas 23 veces más nocivo que los gases que se generan en su combustión.

• Microseísmos: Se ha registra­do un aumento de pequeños terremotos coincidiendo con los periodos de fractu­ración hidráulica en las áreas afectadas, que aunque no son muy graves, ponen en peligro la correcta cementación del pozo, pudiendo producirse filtraciones de sus­tancias nocivas.

• Ocupación del terreno: Se sue­len perforar de 1,5 a 3,5 plataformas por km2, con una ocupación de 2 hectáreas por cada una, lo que supone un gran im­pacto paisajístico.

Además de los riesgos que esta prác­tica tiene sobre el medio natural, hay que analizar las repercusiones sociales y cul­turales que trae consigo. El desbordante interés de las compañías por el Shale gas ilustra sobre la idea de “Naturaleza” que prevalece en los círculos del poder econó­mico mundial. Se considera la “Naturale­za” como algo que debe entrar en el ámbi­to de la economía para obtener productos comercializables.

En nuestro país las empresas de­dicadas al fracking (BNK España, San Leon Energy, Hyeco Energy Group e Hidrocarburos de Euskadi) han creado un lobby para su explotación, Shale Gas España. NK Petroleum y R2 Ener­gy actúan en España por medio de sus filiales, recientemente constituidas, que son sociedades mercantiles crea­das con exiguo capital para evadir fácil­mente posibles responsabilidades.

FTI Consulting, la compañía que li­dera el asesoramiento de “Shale Gas España”, es la promotora del desarrollo de Energy in Depth, plataforma creada por IPPA (Independent Petroleum As­sociation of America) para su propa­ganda. Recientemente, esta compañía ha sido contratada por el Banco de Es­paña para que se encargue de explicar a los mercados exteriores la reestructu­ración del sistema financiero español.

En este enlace

http://www.minetur.gob.es/energia/petroleo/Exploracion/Mapa/Paginas/mapSondeos.aspx

se localizan los per­misos de investigación y concesiones de explotación de hidrocarburos autorizados hasta 2013 a esta empresa en nuestro terri­torio. Para más información se puede con­sultar el mapa oficial de permisos y con­cesiones de hidrocarburos del Ministerio Industria, Energía y Turismo.

En el estado español son muchos los Ayuntamientos, Diputaciones y Gobiernos Regionales que han mostrado oficialmen­te su rechazo a esta técnica y constante la movilización social en los territorios afecta­dos que luchan por frenar el deterioro de su entorno y la esquilmación de sus recursos.

Para más información se pueden con­sultar las fuentes consultadas para ela­borar este artículo:

http://www.fracturahidraulicano.info/

http://fracturahidraulicano.wordpress.com/

http://shalegasespana.wordpress.com/

Araceli Borbolla

Cómo funciona la fractura hidráulica o fracking

Autor de la infografia: Huelves Illas, Iván.

Fuente. Fundación Melior.