La Garbancita Ecológica empieza a funcionar en Noviembre de 2007 como parte de los Grupos Autogestionados de Konsumo de Madrid (GAKs).

Un poco de historia.

Las primeras experiencias de cooperación entre productores agroecológicos y Grupos Autogestionados de Konsumo, nacen en Madrid en 1996 impulsados por personas y colectivos integrantes del Movimiento contra la Europa de Maastrich y la Globalización Económica. Desde este movimiento, convencidos de que la forma de comer es tan política como la forma de trabajar, propiciamos el encuentro de colectivos de consumo antiglobalización con agricultor@s ecológic@s y organizaciones agrarias del estado español defensoras de un mundo rural vivo y vinculadas a “Vía Campesina”. Los GAKs dan sus primeros pasos para consumir alimentos sanos pero también, defender la Seguridad y la Soberanía Alimentaria de todas las personas y todos los pueblos.

En Noviembre de 1996, militantes del Movimiento Antimaastricht (MAM) tuvimos un encuentro en Amayuelas (Palencia) para conocimiento mutuo con representantes de la Plataforma Rural y de Vía Campesina. Resultado de este encuentro fue la realización de unas jornadas conjuntas del Movimiento AntiMaastricht y la “Red Estatal de Economía Alternativa y Solidaria”, los días 1, 2 y 3 de Mayo de 1997 en Córdoba con asistencia de más de 400 personas procedentes de todo el Estado Español. Los sectores más dependientes de subvenciones sabotearon la posibilidad de una cooperación entre los colectivos más militantes y los más profesionalizados.

El año 1997 fue un año de gran actividad de movimientos sociales: Marchas Europeas contra el paro que, camino de Amsterdam, pasaron por Madrid en Abril, Contracumbre de la OTAN en Julio, II Encuentro por la Humanidad y Contra el Neoliberalismo impulsado por la Red de Solidaridad Zapatista en Agosto. A finales de 1997, tras algunas altas y bajas, éramos ocho grupos en Madrid (“Malabar” en Canillejas, C.S.O. “el Laboratorio” en Lavapies, La Lavandería en Vallecas, Hortaleza, EKKAIA, Aedenat (antecedente de Ecologistas en Acción), CAES y Kybele), apoyados en Jesús, un esforzado agricultor ecológico de Burgos que, además de traer sus productos a Madrid los repartía a los diferentes grupos. Este agricultor fue la primera víctima de la inconsistencia de la mayoría de nuestros colectivos urbanos de consumo frente al esfuerzo y el compromiso de los agricultores ecológicos profesionales. Desde esos inicios, hemos desplegado un gran esfuerzo autoorganizativo que nos ha permitido sobrevivir en diversos escenarios.

En las últimas décadas la cultura de la comida basura se ha fortalecido, pero sus daños han estimulado la agroecología y el consumo responsable. A su vez, en el interior de la agroecología y el consumo responsable crecen corrientes mercantiles e individualistas que reproducen, salvo la existencia de productos químicos, todos los paradigmas de la alimentación convencional globalizada.

El Consumo Responsable Agroecológico está hoy repartido en dos campos. El más grande es el de la alimentación biológica globalizada que coexiste pacíficamente con el secuestro del derecho a la alimentación por el libre comercio de alimentos. El agronegocio, tras envenenarnos a tod@s, vende el antídoto ecológico a los consumidor@s cult@s que lo pueden pagar. El campo más pequeño está formado por un conjunto de colectivos y entidades que, desde la critica a la globalización del hambre y la comida basura, intentan organizar un movimiento de consumidor@s y mercados agroecológicos locales con visibilidad social.

Impulsamos los Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs) como acontecimientos de producción, circulación y consumo de alimentos desde los márgenes del mercado. Apoyamos los proyectos agroecológicos en el campo y, en las ciudades, construimos cooperativas de familias, grupos de consumo y consumidores colectivos, en particular, colegios. Estamos comprometidos en la lucha contra las multinacionales alimentarias, la coexistencia con los transgénicos y la “recuperación” del consumo responsable agroecológico por la lógica mercantil. Todo ello desde la cooperación con otros movimientos sociales.

La profesionalización; un salto cualitativo necesario.

En septiembre de 2007, tras varios meses de trabajo de un grupo de consumidor@s de los GAKs decidid@s a desbloquear el crecimiento del Consumo Agroecológico en Madrid, apostamos por infraestructura propia y trabajo remunerado para llegar a capas crecientes de la población. Este proyecto se plantea suministrar alimentos ecológicos y cultura alimentaria.

Para hablar de autogestión -y no de subvención-, los costes deben ser financiados con el margen de los productos que se venden. Este recargo no supone beneficio económico ya que el nuevo proyecto social es sin ánimo de lucro se sitúa públicamente en el campo de los GAKs.

Para superar la dificultad de crear GAKs suficientemente militantes, teníamos que cambiar el rumbo. El desarrollo de una cooperativa que almacena, suministra, distribuye y reparte se revela como un instrumento adecuado para el fomento del consumo agroecológico.

Un proyecto cooperativo puede ser autogestionado aunque incluya trabajo remunerado. “Autogestionado” significa que muchos de los participantes asumen la responsabilidad de sostener, impulsar y dirigir el proyecto en la financiación de sus costes, el establecimiento de sus fines y los medios para alcanzarlos.

El nuevo proyecto combina militancia, recursos materiales y trabajo a plena dedicación. El soporte económico surge de las aportaciones de l@s soci@s y colaborador@s al capital sociala venta de alimentos a consumidores individuales y colectivos. El margen de estas ventas financia los gastos fijos, la inversión inicial y la ampliación de trabajo cualificado que permita el desarrollo y la extensión del proyecto, al tiempo que aumenta la superficie de contacto con la sociedad.

Modelo Cooperativo. Valores. Estructuras participativas. 20 años después

  • Creación de La Garbancita Ecológica como una Coo­perativa de Consumo Responsable Agroecológico sin ánimo de lucro, Autogestionada, Popular, Ecofeminista y de Responsabilidad Compartida Agricultores-Consumidores.
  • Nuestros valores: alimentos de temporada, cercanía, biodiversidad, fertilidad de la tierra, precios justos para agricultor@s y asequibles para consumidor@s, certificación ecológica participa­tiva, investigación, estudio, elaboración y comunicación social, diálogo campo-ciudad, seguridad y soberanía alimentaria, par­ticipación, concienciación y organización de l@s consumidor@s responsables (grupos de apoyo, trabajo voluntario…)
  • Estructuras participativas de los 600 consumidores, 100 de ellos son colaborador@s activ@s y participan ocasional o continuadamente en las distintas comisiones de trabajo: Asamblea General de la cooperativa y Consejo Rector. Grupos Autoges­tionados de Konsumo (GAKs), Grupo de Control de Gestión (Administración-Contabilidad-Relaciones Laborales-Innovación-Emprendimiento); Gru­po de Comunicación (Web-Facebook-Revista Tachai; campañas, jornadas, talleres, cursos),  Grupo de Alimentación Res­ponsable en la Escuela, Colectivo Feminista Las Garbancitas, Grupo de Estudios Agroecológicos, Grupo de Responsabilidad Compartida Campo-Ciudad.

Lo específico de La Garbancita Ecológica

  • Cooperativa social creada y dirigida por consumidor@s individuales/colectivos y agricultor@s. Sin bancos, subvenciones ni patronazgos.
  • Responsabilidad Compartida con 5 agricultores (de un total de 70 proveedores) miembros de la cooperativa con los que mantenemos relaciones preferentes.
  • Más de 1000 productos en ca­tálogo. Cantidad, calidad, vitalidad, cultura alimenta­ria, servicio y precio. Afán de excelencia profesional. Asesoría y suministro a centros educativos. Compra “online” y reparto a domicilio.
  • Investigación, elaboración y comunicación de cultura alimentaria, ecológica, campesina y nutricional. Residuos Zero.
  • Ecofeminismo. Alimentación y trabajo de cuidados.

Estrategia de La Garbancita.

  • Crecimiento de la agroecología y el consumo responsa­ble a costa del decrecimiento de la agricultura indus­trial y el consumismo compulsivo.
  • Creación de mercados locales de alimentos ecológi­cos en defensa de la seguridad y la soberanía alimen­taria para todas las personas y todos los pueblos.
  • Avance en base a la cultura alimentaria, nutricional, culinaria y campesina; el consumo responsable autogestionado; el medio escolar como espacio privilegiado para la educación alimentaria; la participa­ción y la cooperación.
  • Sembramos y cultivamos la cooperación entre agricultor@s y consumidor@s.

Consejo Rector, junio 2016